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El cachorro de American Staffordshire Terrier es encantador y simpático. Se parece más a un muñeco que a un altivo terrier de tipo bull.
Y esto es precisamente lo que ocasiona errores en la educación, los dueños le pasan por alto demasiadas travesuras porque consideran que es demasiado pequeño para entender. Pero, el animal, en cambio, lo entiende todo, lo ve todo, y lo valora todo.
Cuando nos mira con sus ojos vivos y atentos,él no se pregunta si lo queremos lo suficiente o tenemos ganas de jugar con él,lo que en realidad intenta determinar es si seremos buenos educadores, un líder seguro, dignode confianza..., o si es preferible que se encargue él mismo de dirigir una nueva familia. Un terrier de tipo bull no es un caniche,que en caso de mala educación puede convertirse, alo sumo, en bicho antipático. El Amstaff es un perro vigoroso, ágil y rápido, posee un temperamento fuerte y una musculatura poderosa.
Bien seleccionado es dócil y cariñoso, Si se han cometido errores en la selección, puede ser un animal peligroso, especialmente para otros perros.En este sentido diremos que los criadores especializados en la raza son los únicos que están en condicciones de garantizar el caracter de los Amstaff. Mucha gente cree cuando no se tiene interés por las exposiciones, se puede comprar un perro sin pedegrí, ahorrándose de esta manera un dinero. Sin embargo, conviene realizar algunas consideraciones.
El pedigrí no identifica un perro de calidad, sino un perro de pura raza, es decir. no demuestra la calidad del perro, sino la pureza de sus orígenes. Cuando alguien quiere un Amstaff es porque le gusta las características psíquicas y físicas de la raza, entonces, no se puede estar seguro de encontrar tales características en un ejemplar que carezca de pedigrí, que no abra sido objetode un porceso de selección orientada a mantener y mejorar sus cualidades. |